Los pedales de efecto de distorsión llevan el amplificador al nivel de boost y dan color al tono. Las características concretas dependen del pedal empleado y de su transistor.
Si un boost limpio sirve para potenciar el tono sin colorearlo y un overdrive lleva el boost un paso más allá al simular el breakup original de tu amplificador, la distorsión es el siguiente escalón. Los efectos de distorsión trasladan la señal a un nivel de breakup de amplificador distorsionado a la vez que modulan y distorsionan el tono.
El tipo de distorsión alcanzado depende del pedal conectado. El uso de diodos y transistores está muy extendido con el fin de llevar la señal al nivel de clipping. Además, el tipo de transistor empleado (silicona, FET, germanio) tiene una influencia esencial en cómo será el sonido de la distorsión que estás utilizando.
La dinámica y la claridad son los elementos que suelen distinguir la distorsión de su primo fortachón, el fuzz. Los efectos fuzz transportan la señal más allá del punto de clipping, hasta un nivel en el que se hace más complicado percibir notas aisladas. No obstante, al igual que ocurre con la mayoría de los efectos, todo depende de las características concretas del pedal utilizado.