Pedales con amplificador: Los mejores pedales para lograr los sonidos clásicos de Fender, Marshall, Vox y más

La historia de la música rock se puede resumir en un puñado de amplificadores. Pero estos son cada vez más difíciles de conseguir. Como resultado, el mercado de los pedales con amplificador ha explotado en los últimos años, brindándoles a músicos aficionados y profesionales por igual las herramientas para desarrollar su sonido sin conducirlos a la quiebra.

¿Qué es, exactamente, un pedal con amplificador? La respuesta no es tan simple. No se trata solo de reproducir con fidelidad el sonido de un amplificador Marshall, Vox o Fender a todo volumen. Capturar la textura correcta, es decir, responder ante las distintas dinámicas de punteo, crear secciones de ecualización precisas y garantizar la disponibilidad de la gama completa de sonidos en todos los niveles de gain y volumen, todo esto es igual de importante.

Los siguientes pedales con amplificador se desempeñan mejor si los usas como base para tu sonido overdrive. Siguiendo las recomendaciones de muchos fabricantes, comienza por configurar un sonido limpio en el amplificador y con una ecualización relativamente media, utilizando el pedal, y no el amplificador, para acentuar las frecuencias según tus necesidades.

1. El sonido del Marshall Plexi y el Marshall Hot-Rodded

Hace casi una década, algunos pedales como elPurple Plexi de Lovepedal y el Dirty Little Secret de Catalinbread deslumbraron a muchos guitarristas con su capacidad para capturar fielmente una gama de sonidos evocadores de la estética de fines de los 60 y de los 70. Por su capacidad para generar presencia en el rango medio-alto y un sonido rítmico rasposo legendariamente asociado a algunos de los mayores íconos de la música rock, desde Angus Young hasta Jimmy Page, en poco tiempo estos pedales se convirtieron en componentes fundamentales de las pedaleras de los músicos que, a la hora de tocar en vivo, prefieren dejar su Marshall Super Lead en casa.

Sin embargo, una de las características de los pedales con sonido Marshall que suele pasarse por alto es su capacidad de producir un sonido más limpio cuando se baja por completo la perilla de volumen de la guitarra. Este sonido, distinguible en toda su gloria en las grabaciones de las actuaciones en vivo más memorables de Jimi Hendrix, también está presente en otros aparatos, como el Plexi-Drive de Wampler' y el SL Drive de Xotic con sus infinitos ajustes, en los que se destaca tanto en la textura de un Plexi o un JTM a todo volumen como el inconfundible sonido rasposo de los Marshall.

No obstante, los pedales tipo Marshall no dejan de tener sus desventajas. Al configurarla a mayores niveles de gain mediante un amplificador que ya tiene overdrive, la señal se puede comprimir y adquirir una cualidad oscura y pastosa.

Lo mejor de lo mejor: Wampler Plexi-Drive, para opciones de ecualización avanzadas y configuración anteriores y posteriores a la gain. Xotic SL Drive por la simplicidad de sus tres perillas e interruptores DIP internos.

Usos recomendados: Los pedales tipo Marshall responden mejor cuando interactúan con otros pedales de overdrive y fuzz, siempre y cuando sean los primeros de la cadena. Prueba con un pedal valvular tipo screamer para realzar los solos o un pedal de fuzz estilo silicio para obtener un clásico fuzz que sea bien chillón.

ARTÍCULO RELACIONADO



2. Vox: pedal y amplificador

Algunos fabricantes dejaron grabado su nombre en la historia del rock gracias al desarrollo de un ejército completo de amplificadores innovadores. A otros les bastó con crear solo uno. En sus comienzos, el Vox AC30 fue popularizado por los Beatles en grabaciones tales como “Day Tripper” y más tarde promocionado por Brian May, guitarrista de Queen. Por su capacidad para brindarles a los guitarristas un característico sonido metálico gracias a sus 30 vatios de potencia y su cuarteto de válvulas EL84, este modelo emblemático de Vox (al igual que el AC15 de 15 vatios) sigue siendo un amplificador altamente popular del escenario al estudio.

Pero como prácticamente no existe un mercado de amplificadores Vox antiguos y usados, y dado que la extensa comunidad virtual de guitarristas no logra ponerse de acuerdo en cuanto a la calidad de los amplificadores Vox modernos, ¿cómo se pueden lograr esos sonidos de claridad prístina y overdrive metálico con pedales AC30?

En el transcurso de los últimos años, los fabricantes de pedales se han abocado a la tarea de responder esta pregunta. Antes de su trágico fallecimiento en 2016 Nicholas Harris, de Catalinbread, contribuyó a introducir al mercado el pedal amplificador Vox con el CB30 y el Galileo. El primero permite configurar el aparato para producir el emblemático brillo de bajo gain de Vox, mientras que el segundo permite que el amplificador genere un sonido solista muy similar al del famoso solo de guitarra de Brian May en “Bohemian Rhapsody”. Otros dispositivos, como el Top Boost in a Can de Menatone y el Thirty Something de Wampler, pueden ser más difíciles de hallar pero vale la pena la búsqueda.

Lo mejor de lo mejor: Catalinbread Galileo para combinar con un Vox AC-30 y un Dallas Rangemaster en un solo pedal.

Usos recomendados: Colócalo al frente de un amplificador limpio para lograr un overdrive bajo a medio, con un intensificador de agudos (o el famoso overdrive Hotcake de Crowther) al frente para un sonido más afín al del rock pesado.


3. Fender Tweed Champ, Blackface Super Reverb y otros

Es imposible pasar por alto el lugar que ocupa Fender en la historia del rock; basta con solo fijarse en su gran versatilidad. Hasta el día de hoy, músicos como Neil Young y Don Felder de The Eagles prefieren algunos de los diseños originales de Leo Fender (como el Tweed Champ) para arrancarles a sus pedaleras unos sonidos overdrive que sean más bien turbios y pastosos. Andy Summers, de The Police, recurrió al altísimo punto de saturación del Fender Twin como base para su sonido. Stevie Ray Vaughan llevó el Super Reverb de Fender a un nivel superior de la mano del siempre confiable Ibanez Tube Screamer.

En consecuencia, los fabricantes han intentado brindarles a los músicos las herramientas necesarias para que pudieran recrear una variedad de sonidos basados en el clásico sonido de Fender sin tener que ganarse la lotería para poder procurarse un Tweed o un Blackface antiguos. Aunque quizás no haya ningún aparato capaz de reproducir la claridad del punto de saturación de un Fender Twin, los fabricantes de pedales han puesto tanto énfasis en la capacidad de respuesta de estos pedales en todo su rango de volumen como en los sonidos generados.

Los resultados son igual de variados que el catálogo completo de amplificadores Fender antiguos. El High Powered Twin Tweed de Lovepedal y el Formula No. 5 de Catalinbread, que ya no se fabrica, ofrecen un fiel nivel de rasposidad y pastosidad que permite reproducir el sonido de “Hey Hey, My My” de Neil Young, el emblemático solo de guitarra de Don Felder en “Hotel California” y todo lo que está en el medio. El Black '65 de Wampler aspira a recrear el sonido y la dinámica de un amplificador Blackface a todo volumen, al igual que el accesible FDR-1 Reverb de Boss, que además aporta reverberación.

Lo mejor de lo mejor: El Boss FDR-1 por su sonido sensible al tacto y de textura vigorosa que va muy bien de la mano de la funcionalidad de reverberación/trémolo añadida.

Usos recomendados: Para quienes buscan realzar el sonido solista, un pedal valvular tipo screamer transportará a los guitarristas al universo de Steve Ray Vaughan. Los pedales de fuzz también sirven, pero pueden tener un sonido más metálico y agudo si no se los ecualiza correctamente.

ARTÍCULO RELACIONADO



4. Alto gain: Mesa, Soldano y otros

Hemos visto y oído los pedales de distorsión en miles de grabaciones desde 1978, cuando Boss lanzó al mercado su DS-1 y el icónicoProCo Rat. Ante la demanda de mayores niveles de gain, en el transcurso de la década siguiente Mesa/Boogie, Soldano y otros fabricantes de amplificadores respondieron con amplificadores sintonizados específicamente para darles a los guitarristas lo que estaban pidiendo. Fue así que la serie Rectifier de Mesa y el SLO-100 de Soldano vieron la luz y, de paso, redefinieron el sonido del alto gain típicamente “americano”.

Pocos fabricantes de pedales se han atrevido a captar esos sonidos en menor escala. Brian Wampler es uno de ellos. Como parte de la aclamada línea de pedales con amplificador de Wampler, el Triple Wreck cumple con su promesa de brindarles a los aficionados de Mesa/Boogie esa distorsión de alto gain compacta y profunda junto con un ecualizador de 3 bandas y un realce de gain. El SLOstortion de Wampler va un paso más allá con su promesa de generar la gama dinámica completa del SLO-100, desde la rasposidad de alto gain, con prácticamente cualquier configuración de amplificación.

Lo mejor de lo mejor: Ambos. Los dos pedales tienen controles de ecualización similares y un gain silencioso que se puede utilizar a cualquier volumen.

Usos recomendados: Un pedal único que uses como base para tu sonido distorsionado. Para quienes tienen ganas de más, cada pedal contiene un realzador configurable con el pie.


5. Íconos olvidados: Supro y Ampeg

Supro es un nombre con el que quizás muchos guitarristas recién ahora se estén familiarizando. Pero en la década de 1960, el amplificador Thunderbolt de Supro era la opción preferida por músicos de la talla de Jimmy Page y Jimi Hendrix para generar un sonido rockero descarnado y con overdrive que, junto con un altavoz de 15 pulgadas, pudiera competir hasta con el baterista más ruidoso. Con sus tres perillas (la misma cantidad de perillas que encontrarías en un Thunderbolt antiguo), el SuperBolt de JHS fue creado para capturar fielmente la pastosidad y el rugido del Thunderbolt por una fracción del costo.

Promocionado como un overdrive de base para recrear sonidos “Stone” y “Stoner”, el SFT de Catalinbread evoca los modelos VT-22 y V4 de Ampeg, que son cada vez más difíciles de encontrar. En sus comienzos ese par de amplificadores estaban dirigidos a los bajistas pero no tardaron en convertirse en los preferidos de muchos guitarristas gracias al cuerpo de su sonido. Utilizado por los Rolling Stones en los 70 y por Josh Homme de Kyuss y Queens of the Stone Age en los 90 y 00, el SFT ha demostrado ser capaz de lograr una gama de sonidos que van del sonido rasposo de bajo gain característico de las épocas del apogeo del rock a sonidos de rock stoner más modernos popularizados por artistas como Homme (sin dejar de servir además como pedal de overdrive para bajo).

Lo mejor de lo mejor: Catalinbread SFT. Como parte de la serie básica de pedales de overdrive de la marca, el SFT tiene buena respuesta ante diferentes configuraciones de pastillas y no presenta problemas al combinarse con otros pedales.

Usos recomendados: Configúralo al borde de saturación, tal y como lo prefieren artistas del calibre de Keith Richards y otros. Al configurarlo en modo stoner, el pedal responde y suena con un efecto de fuzz antiguo.


Efectos y pedales Comprar ahora
comments powered by Disqus

Reverb Gives

Tus compras permiten que algunos programas de música juveniles obtengan el equipo que necesitan para hacer su música.

Oops, al parecer se te olvidó algo. Por favor revisa los campos señalados en rojo.