Todos hemos explorado una tienda de música buscando alguna opción emocionante o inesperada que nunca hemos descubierto antes. A veces, nuestro instinto es ignorar los modelos poco conocidos y de inmediato buscar el modelo más nuevo e innovador, o posiblemente uno clásico y vintage.
Sin embargo, algunas de las mejores compras son por modelos con menos reconocimiento que una Les Paul, Strat, o un P Bass.
Principalmente, estas opciones ofrecen mejor valor por el precio que demandan. Estos instrumentos se pueden encontrar a un precio bastante bajo, e incluyen características únicas y que fueron innovadoras en su día. A pesar de estos precios, muchas veces estas guitarras hasta fueron construidas con maderas de calidad más alta, las cuales tenían menos restricciones hace 20 o 30 ańos.
Otro beneficio es que importaciones de esta era, eran construidas en Japón y Corea de Sur, países con muy buena reputación para la construcción de guitarras y bajos. Instrumentos nuevos de estos países cuestan mucho más hoy en día ya que con el tiempo la demanda por ellos ha subido, resultando en el incremento similar de sus precios.
Lo bueno es que los bajos hechos en estos dos países durante los 80s y 90s pueden ser comprados por más o menos 300 dólares. Como mencioné anteriormente, el beneficio de comprar uno de estos modelos no solo es el precio, pero el hecho que la era fue sinónima con diseños únicos para guitarras y bajos. No quiero decir que un Jazz Bass de la era no sería buena opción, definitivamente lo es.
Pero comprar un bajo que solo fue fabricado por varios años puede ser atractivo para algún músico buscando un poco más de individualidad. Hoy, vamos a explorar cinco de las opciones más únicas que fueron diseñadas en los 80s y 90s que a veces son difíciles de encontrar, pero que son opciones más amigables para la cartera.
Ibanez TR500/600
La serie Ibanez TR fue una linea de bajos producida por Ibanez a media de los 90s. De reojo uno podría pensar que son modelos Super J de algún fabricante custom, pero resulta que Ibanez simplemente estaba pensando más hacia adelante que sus rivales.
Ibanez TR-500 Bass
Las maderas usadas eran la típica combinación de aliso, arce, y palisandro. También tenían pastillas potentes estilo Jazz y preamplificación que también permitía función pasiva.
La diferencia principal entre la serie 500 y 600 aparte de los colores era el país de su fabricación. Los 500 fueron hechos en Corea y los 600 en Japón. Otras versiones incluían el TR300 y el TR505, una opción de 5 cuerdas. Todos fueron construidos extremadamente bien considerando su precio.
El mercado actual para uno de estos bajos varía, pero generalmente uno se puede comprar por precios entre 200 y 400 dólares. Valor excelente, y también le dan la oportunidad a gente de tener un instrumento único.
Yamaha BB1500a
El Yamaha BB1500a ofrece especificaciones similares a la línea TR de Ibanez. Tiene componentes electrónicos activos, la misma combinación de maderas, y una vibra general parecida, pero también tiene su propia personalidad.
Yamaha BB1500A Bass
La diferencia más notable sería la forma tradicional de las pastillas estilo Jazz Bass. Estas pastillas combinadas con la preamplificación en el bajo en sí producen un sonido enorme capaz de penetrar cualquier mix, y mantiene una mordida muy parecida a las de un Jazz Bass tradicional.
La preamplificación también tenía características únicas. Los controles para los agudos y los bajos eran convencionales, pero el control para los medios fue una interpretación nueva de la función. Las frecuencias medias se controlaban con un switch de tres posiciones, permitiéndole al consumidor usar configuraciones preestablecidas. La segunda posición del switch apagaba el control de las medias por completo, mientras la primera y la tercera cortaban o aumentaban las medias.
Bajo la cubierta en la parte posterior del bajo, también se encontraban otros controles para ajustar la potencia general de los medios y para ajustar la primera y tercera posición en el switch del frente, resultando en un instrumento increíblemente flexible.
Como el Ibanez TR, el BB1500a fue fabricado por pocos años en los 90s, y actualmente puede ser comprados por precios entre 450 y 600 dólares.
Gibson Victory
El Gibson Victory tiene muchos méritos, incluyendo su carácter visual. Uno de los mejores aspectos de buscar modelos que ya no se fabrican, es que llegas a encontrar diseños interesantes y completamente únicos, y hay pocos ejemplos mejores que el Gibson Victory.
1981 Gibson Victory Bass
Fabricado por primera vez en 1981, este bajo originalmente fue diseñado para ser un rival directo del P Bass. Sin embargo, su configuración electrónica, y su cuerpo y mástil de arce crearon una bestia completamente diferente al de Fender. El resultado final de su tono se encuentra entre el de un Rickenbacker y un P Bass.
El modelo en sí tenía tres variaciones, Standard, Artist, y Custom. El Standard tenia una sola pastilla y era el más parecido al P bass, mientras el Custom incluía dos pastillas y el Artist contaba con componentes electrónicos activos.
Todos los modelos tenían switches para operarlo en serie o paralelo. Hoy en día un Standard cuesta entre 600 y 850 dólares. El Custom y el Artist son un poco más caros.
Sin embargo, para aquel bajista buscando una buen opción por menos de 1,000 dólares, el Victory definitivamente seria buena compra.
Peavey T-45
El Peavey T-45 es otra alternativa interesante para alguien buscando un bajo vintage hecho en estados unidos por menos de 1,000 dólares. Los bajos típicamente fueron construidos con cuerpos de fresno y mástil y diapasón de arce. También existe una versión con diapasón de palisandro.
1982 Peavey T-45
Este bajo viene equipado con ciertas características que lo convierten en un diseño único. Una de ellas es el circuito para controlar el tono del instrumento, ya que también controla la porción del traste que se usa en cualquier momento.
Desde 0 hasta como 7, la pastilla opera como un humbucker, pero de 7 a 10, la pastilla se convierte en un single coil, cual permite una calidad más brillante que un humbucker con el tono en 10.
Otra de las características más notables era el sistema para ajustar el mástil. El bajo tiene una pequeña rueda en la parte trasera cual permite ajustes rápidos sin tener que consultar a un técnico.
El Peavy T-45 generalmente cuesta entre 400 y 500 dólares. Con un diseño tan innovador, es fácil decir que seria buena compra.
Yamaha Pulser
Hasta ahora, los bajos en este artículo no han sido muy ordinarios en términos de su diseño, son bajos que ya no se fabrican y que no pertenecen con otros instrumentos clásicos.
1980 Yamaha PB400 Pulser
Sin embargo, si eres un fan del P Bass, y todavía buscas los beneficios de comprar un bajo de los 80s y 90s, el Yamaha Pulser Yamaha Pulser sería una excelente opción.
Fabricado en los 80s, el Yamaha Pulser era básicamente un clon de los P Bass hechos por Fender en los 70s. La mayoría fueron construidos con cuerpos de fresno y mástiles de arce, y venían equipados con una pastilla con una voz muy similar.
La calidad de su construcción era excelente, y normalmente cuestan entre 450 y 550 dólares. El diseño es estándar, pero para alguien que desea un look y un sonido clásico, la búsqueda podría terminar con este.