Aparte de la muerte o mucho dolor, para un músico no hay nada peor que apropiarse de su apreciado instrumento. Si bien es cierto que con la llegada de Internet y de los marketplaces online resulta más fácil encontrar y recuperar instrumentos robados, todavía siguen en paradero desconocido algunos de los instrumentos robados más emblemáticos de la música.
Hoy vamos a hacer un recorrido por las guitarras robadas más famosas del mundo y la historia que hay detrás de ellas.
«Beano» de Eric Clapton: Gibson Les Paul Standard (Burst) 59/60
Es probablemente la guitarra más importante del blues británico: «Beano» Les Paul de Eric Clapton.
Inspirado por el manejo de Freddie King de una Goldtop LP, Clapton compró su primera Les Paul de segunda mano en 1965 en la tienda de guitarras de Lew Davis, en Londres. Se cree que esta guitarra es una Standard Burst de 1960 y fue la guitarra más famosa de Clapton antes de Cream. Este instrumento representa el sonido del blues británico por muchos factores.

Tal y como saben sus seguidores, esta guitarra recibe el nombre del cómic infantil Beano que Clapton aparece leyendo en la portada del álbum Blues Breakers with Eric Clapton. Hasta la publicación del disco en julio del 66, Clapton hizo gala de su maestría con el blues de la mano de esta guitarra, y fue la elegida para tocar cuando los londinenses proclamaron el «Clapton is God» (Clapton es Dios).
Además, Beano se seleccionó también elemento principal para Cream antes de su robo unos días después de la publicación de Blues Breakers.
Cando Mirror dio a conocer un anuncio para su búsqueda indicó que tenía «la parte de atrás muy rayada» y que por delante había varias marcas de cigarrillos. El anuncio informaba también de que la gruesa correa de cuerpo de la guitarra contenía los nombre de Buddy Guy, Otis Rush y Big Maceo por dentro. Clapton afirmó que quien hubiera robado la guitarra, se había llevado también la funda para transportarla.
Desde su hurto, la guitarra fue adquiriendo un gran valor legítimo, así como relevancia cultural, lo que le otorga un valor millonario. Lo último que se ha sabido acerca de su ubicación proviene del adicto/coleccionista de guitarras Joe Bonamassa, que informó a una revista de guitarristas en 2016 que «... se encuentra en una colección de la Costa Este de EE. UU. Esto es todo lo que puedo decir y todo lo que diré».
Asimismo, Bonamassa afirmó que la guitarra es del año 59, al contrario de la creencia popular que asegura que es del 60, y dijo abiertamente que «no estoy seguro de si Clapton querría recuperarla a estas alturas».
Estamos seguros de que Eric sí que querría recuperar su emblemática guitarra. Al hablar de Slowhand en la revista Guitar Player, se dice que era «sencillamente magnífica» y que él «... nunca más encontró una [Les Paul] igual de buena que... la echo mucho de menos».
Jos, si estás leyendo esto, llama por favor a Eric si no lo has hecho ya.
El bajo-violín Hamburg Hofner 500/1 de Paul McCartney
Si nos centramos en el área británica, no podemos olvidarnos de la guitarra MIA robada más famosa de toda la Invasión Británica»: El bajo-violín Hamburg/Cavern Hofner 500/1 de Paul McCartney.

Este bajo posee un nombre compuesto: en primer lugar, y el más conocido entre los fans de los Beatles, proviene del lugar donde lo compró. McCartney adquirió este bajo en 1962 en Hamburgo, Alemania, en la tienda de música Steinway Musikhaus. Tal y como afirmó Paul más adelante:
«Este bajo era bastante barato... No podía permitirme un Fender, que rondaba las 100 £. Mi presupuesto estaba en torno a los 30 £, y más o menos por ese precio encontré este bajo-violín de Hofner. Además, al ser simétrico, me pareció una buena opción porque soy zurdo. No daba tan mal aspecto como una prenda puesta al revés, así que me lo quedé».
Este fue el primer bajo-violín de Paul, presente desde antes de que el grupo alcanzara la fama, se utilizó también en escenarios como el Cavern Club de Liverpool, de donde el bajo recibe su segundo nombre.
Paul tocó este instrumento en los momentos de mayor apogeo de los Beatles y es el bajo que se puede escuchar en los primeros éxitos de la banda. Finalmente se hizo con otro Hofner directamente en la sede de la empresa y lo modificó y equipó a su gusto para usarlo como primer recurso.
A pesar de la aparición del nuevo 500/1, el modelo Hamburg de Hofner siguió en el banquillo hasta 1969, cuando alguien lo robó, junto a otras guitarras del grupo, del armario durante las sesiones de Let It Be en los estudios Abbey Road.
Aunque en una ocasión McCartney expresó públicamente su interés por recuperar este bajo, posteriormente parecía bastante desanimado con respecto a aquellos que pretendía ayudarle.
Supuestamente, el propietario actual reside en Ottawa (EE. UU.) y hace referencia a sí mismo como «The Keeper» («El Poseedor»), según Philip Norman, autor de Paul McCartney: The Life. Sabido esto, es fácil perdonar a Paul por mostrarse escéptico cuando Norman le informa del paradero del bajo y al Poseedor de estilo Tolkien en mayo de 2015.
Independientemente de si estos artistas están buscando activamente sus guitarras, a nosotros nos gustaría verlas de nuevo en manos de sus legítimos propietarios. Sabemos que es muy difícil, pero si tuvieras alguna pista sobre el paradero de estas guitarras, o si crees que alguna de ellas podría haber pasado por tus manos en algún momento, no dudes en escribirnos un comentario al respecto más abajo.