¿Por qué siguen siendo tan populares las Jazzmaster?

El aumento de la omnipresencia de las Jazzmaster y de otras guitarras offset no es ninguna novedad, pero vienen pisando fuerte. Fender ha ampliado su catálogo de Jazzmaster en los últimos años con un número de modelos entre los que se incluye la MIM Standard Jazzmaster, por no hablar de la lista interminable de modelos offset de otras marcas que no son Fender. Esta clase incluye homenajes vintage de gran calidad de algunos fabricantes como Fano, Nash u otras interpretaciones más modernas de Kauer, Bilt y muchos más.

La popularidad de la forma del cuerpo y del estilo es evidente, pero todavía queda una pregunta sin resolver: ¿cómo es posible que un modelo que en su día se pasó por alto ha sido capaz de ganarse su puesto como la guitarra eléctrica predilecta para innumerables grupos emergentes de un abanico de géneros musicales que crece cada vez más? A continuación explicamos algunas teorías basadas en observaciones minuciosas del mercado y en testimonios de primera mano de músicos, coleccionistas y vendedores.

La influencia del indie rock

Puede que la razón más obvia que justifica esta tendencia es el auge de la popularidad del género más amorfo de la música pop: el indie rock. En los ochenta, época en la que el indie rock tomaba forma como estilo propiamente dicho (para más información sobre este tema, echa un ojo al libro Nuestro grupo podría ser tu vida de Michael Azerrad), se tocaba con modelos Jazzmaster de segunda mano, que eran baratas en comparación con las Strat, las Les Paul u otros modelos «mainstream». Esto significa que los músicos de los grupos con presupuestos más reducidos u otras como Sonic Youth, a las que les gusta hacer el mono con sus instrumentos, podían encontrar modelos de segunda mano en casas de empeños y tiendas de guitarras.

Elvis Costello habla de su guitarra Fender Jazzmaster

Por ejemplo, uno de los iconos de la Jazzmaster es J Mascis de Dinosaur Jr, quien ha declarado en muchas entrevistas que empezó a tocar con este modelo cuando fue a una tienda para comprar una guitarra de segunda mano y se habían agotado las Strat que entraban en su presupuesto. De forma similar, Elvis Costello recuerda que encontró en una tienda de segunda mano su emblemática Jazzmaster de color marrón natural, que habían restaurado con barniz. Los músicos modernos cuyas piedras angulares en lo referente a la música son grupos similares a Nirvana y Television se fijan en bandas que tocan con Jazzmaster y Jaguar.

Esto no quiere decir que el precio asequible sea la única razón por la que las Jazzmaster resonaron entre los rockeros indie más influyentes. Algunos componentes innatos en su diseño hacen que este modelo sea una herramienta especial para los estilos más ruidosos de cada género y época. Aunque sus defensores lo nieguen, no cabe duda de que hay cierto atractivo antisistema que viene ligado al uso de una guitarra poco común. Al fin y al cabo, no hay nada más hípster que tocar con una guitarra que fue ignorada por la generación de tus padres y negar que su misticismo tiene que ver con eso.

La mejor amiga de los pedales

Cuando pregunto a la mayoría de mis amigos que tocan con modelos Jazzmaster por qué están tan obsesionados con el diseño, normalmente me responden que por la importancia de los pedales. Tiene que ver con los ruidos adicionales que emiten las pastillas tipo soapbar combinadas con el contorno sonoro del bajo y el interruptor del circuito de agudos. Esta mezcla ayuda a acentuar los tonos de toda clase de efectos de la guitarra. Kevin Shields de My Bloody Valentine es un claro ejemplo de este uso, al igual que Nels Cline, icono de la música experimental.

De este modo, la expansión del mercado de los pedales boutique y el auge de los adictos a estos pedales están profundamente ligados a la popularidad del modelo Jazzmaster. Nunca antes habían existido tantas empresas de pedales boutique, así que si eres un coleccionista frenético y te encanta probar todas las cajas de fuzz y los delays que salen cada año, es lógico utilizar una guitarra reconocida por sacar a relucir sus mejores cualidades.

El sistema de trémolo flotante

Al igual que con los pedales boutique, existe una conexión innegable con el reconocido sistema de trémolo flotante, que se incorporó a los modelos Jazzmaster y Jaguar desde su lanzamiento en 1958. En los círculos del indie rock y como artífice principal del renacimiento del shoegaze a finales de la década de los dos mil, el sistema de trémolo flotante proporciona un trino y un ritmo que ningún trémolo, ya sea una barra de tipo Stratocaster o una Bigsby estática, puede alcanzar. El sube y baja constante de la barra del trémolo es una recurso habitual en el mercado del noise rock cuando se junta con una dosis considerable de reverb y fuzz.

El mercado de las Jazzmaster vintage

Fender Jazzmaster de 1966

Las guitarras vintage suelen padecer una especie de demora generacional en cuanto a su popularidad. Cuando los jóvenes deciden cuál es su estilo musical favorito, también se materializa su gusto en lo referente a las guitarras. Sin embargo, en el caso de muchos intérpretes, pasarán otros treinta años hasta que alcancen una posición financiera que les permita adquirir una guitarra vintage más cara o de alta gama. El boom de las guitarras vintage que tuvo lugar a comienzo de los 90, por ejemplo, estuvo motivado por guitarras que se suelen asociar a la música pop de los 50 y los 60, como es el caso de las Stratocaster y las ES-335.

Si aceptamos que el auge del indie rock es vital para explicar la popularidad de las Jazzmaster, también podemos percibir el mismo efecto en este caso. Los músicos cuyos ídolos de principios de los 90 eran J Mascis y Thurson Moore están a punto de alcanzar el momento en el que pueden invertir un poco más en una guitarra de alta gama. Además del aumento en el interés por las Jazzmaster vintage de Fender, también tuvo lugar un auge de los modelos boutique de alta gama de este estilo.

Por otro lado, es importante recordar que las Jazzmaster vintage siguen siendo relativamente baratas en comparación con sus equivalentes convencionales. La Jazzmaster más cara vendida en Reverb hace un año costaba unos 8000 USD. Se trataba de un modelo de 1962 con un acabado en amarillo muy peculiar y estaba en condiciones impecables. La siguiente es una Jazzmaster del 64 en un azul precioso que se vendió por unos 7500 USD. Compara estos precios con los 15 000 USD o más que puede llegar a alcanzar una Stratocaster de la misma época o los 20 000 USD que necesitarás para pagar una Telecaster de principios de año.

Parece que el aumento de las Jazzmaster como una de las guitarras más populares del mundo podría seguir relegada a una minoría visible, pero es un modelo que domina los escenarios de los festivales, sale en los «late night» y aparece en los artículos de los blogs de música hípster. Por supuesto, si la acogida que reciben las Jazzmaster se ve en parte como reacción contra la corriente más «mainstream», es inevitable que se produzca algún tipo de revés, ya que se convierte en lo que se intenta evitar. No queda otra que esperar para descubrir qué modelo sustituirá a la emblemática offset como nuevo icono de la modernidad. De momento, solamente decir que «telecaster» sigue siendo la palabra más buscada en Reverb.

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