Basta con recorrer un poco el dial del radio para darse cuenta de que el sintetizador y los sonidos de estudio de los años 80 continúan siendo un pastiche preponderante en el ámbito de la música pop contemporánea. Mientras que en aquel entonces se necesitaba lo equivalente a todo el equipo externo y varios bastidores de Junos y Prophets para obtener el sonido, en la actualidad el entorno surtido de complementos de software prácticos te ayudan a casi alcanzar ese punto.
1. Sintetizador UN-O-LX de TAL
Si ansías los sintetizadores de los años 80, debes tener un Juno en alguna parte de tu configuración y el sintetizador de software UN-O-LX de TAL es la recreación más fiel que podrás encontrar. Con este complemento se consigue el sonido omnipresente del Juno 60 y en buena medida ofrece una recreación magistral del clásico coro análogo de Roland. Su interfaz escalable y mapeo MIDI amplio te da la flexibilidad moderna con un sonido totalmente clásico.
2. Reverberación Valhalla DSP Vintageverb
Es obvio que no llegarás muy lejos en tu viaje de vuelta a los clásicos sin opciones flexibles de reverberación. Entra en el mundo del Valhalla Vintageverb, el cual reproduce la reverbación de estudio de equipo externo de los años 70 y 80. Este aparato está surtido de 15 reverberaciones algorítmicas, incluyendo la clásica preprogamación de "Recinto" al estilo Lexicon. Aunque lo verdaderamente especial de este complemento son los modos de tres colores para "los años 70", "los años 80" y "el presente", los cuales le dan un toque a tu señal con el ancho de banda, la tasa de muestreo y el estilo de modulación de cada época.
3. Compresor The Glue de Cytomic
Si compones música que requiere de un vigor firme detrás del ritmo, no cabe duda de que necesitas un compresor de bus, y The Glue de Cytomic te da precisamente eso. Este complemento ofrece compresión de bus al estilo SSL como se escuchaba en innumerables éxitos de los años 80. Su interfaz es fácil de usar, y su compresión es ideal para "pegar" buses de ritmos o mezclas enteras.
Si ya usas un Ableton Live, asegúrate de probar el "Compresor Glue", que también es fabricado por Cytomic.
4. Retraso Echoboy de Soundtoys
Una vez que hayas logrado afianzar tu reverberación, compresión y un par de sintetizadores de software, es hora de ingresar en el suntuoso y enriquecedor mundo de un retraso de los años 80. El Retraso Echoboy de Soundtoys es un excelente punto de partida que es fácil de dominar, pero también incluye controles poderosos que te permitirán editar y personalizar el retraso a fondo. Emula fielmente una gama amplia de retrasos clásicos, de sonidos digitales limpios a cintas tipo grunge, y es el tipo de complemento con el cual puedes pasar mucho tiempo, especialmente cuando descubres el modo Rhythm Echo.
5. Sintetizador Diva de u-he
El sintetizador Diva de u-he es básicamente un emulador de sintetizador clásico para dominarlos a todos. Este complemento no solo recrea con precisión el panteón de los sintetizadores clásicos sino que te permite mezclar y ajustar los osciladores, los filtros y los envolventes de distintos sintetizadores, para que formes de partes compuestas, al estilo Frankenstein, un inconfundible sonido que es completamente retro pero a la vez 100% nuevo. Lamentablemente, Diva depende de manera exhaustiva del CPU; sin embargo, las actualizaciones recientes han mejorado un poco este aspecto.
6. Caja de ritmos Spark Vintage de Arturia
Ahora que te has adentrado más en el entorno de los años 80 y de hecho quieres empezar a componer canciones a tenor de Sussudio y Planet Rock (¿y a quién no le gustaría?), necesitarás unas cajas de ritmos auténticas. Dado que el hardware genuino 808s se vende a más de $3000, tu mejor alternativa es un VST, y no tendrás ningún problema con la Caja de ritmos Spark Vintage de Arturia. Este paquete incluye las recreaciones análogas virtuales del TR-808, 909, 606 y otros modelos de Roland, y una biblioteca exhaustiva de otras muestras clásicas. Su interfaz de secuenciador por pasos es rápida, divertida y fácil de dominar, y admite cualquier controlador de hardware. Consejo profesional: prueba la biblioteca DMX si deseas ritmos de Prince al instante.
7. Fluid de Audio Damage
Y desde luego, ¿qué paseo por el callejón de los recuerdos de los años 80 estaría completo sin la enorme ayuda del coro estéreo? Prueba Fluid de Audio Damage para obtener un efecto directo de coro que evita los sonidos sobreprocesados de tantos coros internos de las estaciones de trabajo de audio digital (DAW). A diferencia de los complementos de mayor impacto de esta lista, el escaso uso de CPU que requiere el Fluid significa que lo puedes combinar con todo y verdaderamente canalizar el Robert Smith que llevas dentro tuyo.
8. Sintetizador FM8 de Native Instruments
Con algunos de los sintetizadores de software mencionados anteriormente, ya cuentas con todas las emulaciones análogas e incluso otras adicionales. Pero si en realidad buscas abrazar los sonidos del sintetizador FM, deberías tener en cuenta el FM8 de Native Instruments. Este aparato recrea los bajos, las campanas, los pianos y, por supuesto, los sintetizadores FM clásicos de los años 80 como el Yamaha DX7; y hasta admite la importación por partes de DX7. Su interfaz gráfica también hace que la síntesis FM sea un poco más fácil de controlar que las unidades de hardware originales.
Entonces, eso sería todo. Tu pase al paraíso sónico de los años 80 por medio de ocho complementos de fácil acceso. Ahora lo único que te hace falta es aerosol para el cabello, un par de videocintas caseras de lo mejor de MTV y uno que otro de música pop nuevo.
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